Fundamentación filosófica
El cognitivismo o psicología cognitiva indaga sobre la forma en que los sujetos se vinculan con el mundo desde el conocimiento. De qué manera se constituye el pensamiento desde la infancia hasta la adultez y de qué manera esa constitución del pensamiento permite interactuar con el medio.
Dos teóricos coexistentes cronológicamente pero divergentes en sus enfoques son los pilares del cognitivismo. Ellos son Jean Piaget (1896-1980), de origen francés y Lev Vygotsky (1896-1934), de origen ruso.
La teoría de Piaget se fundamenta en que los procesos mentales de los seres humanos van cambiando desde la infancia a la niñez, comenzando con pensamientos e interacciones simples y principalmente sensoriales y motrices, para ir complejizándose a lo largo del desarrollo evolutivo hasta llegar al pensamiento abstracto. Son cuatro los factores clave en el cambio de pensamiento: la maduración biológica, la actividad, las experiencias sociales y el equilibrio.
La maduración es de carácter netamente biológico. La actividad tiene que ver con las diferentes formas de vincularse con el ambiente, será “la capacidad de actuar sobre el ambiente y de aprender de él” (Wookfolk, 2010, p. 32). Otro punto será la transmisión social caracterizado por el aprendizaje de los demás. Y aquí es importante destacar que, a diferencia de la teoría de Vygotsky, el peso de la interacción con los demás no es tan relevante, sino que se refiere a la transmisión y no a la co-construcción. Finalmente, el equilibrio es el concepto que desarrollará Piaget para describir la manera en que los humanos interactúan con el ambiente que consiste en desafíos y desequilibrios, la búsqueda de equilibrio implica crecimiento y complejización.
Por otro lado, y con fuerte visión desde la biología, dirá que hay dos tendencias básicas del pensamiento, una es la organización, es decir “la combinación, el ordenamiento, la recombinación y el reordenamiento de las conductas y los pensamientos en sistemas coherentes” (Wookfolk, 2010, p. 32) y la otra tendencia es la adaptación al entorno, es decir cómo el sujeto interactúa con el medio.
En este sentido, habrá dos procesos básicos, la asimilación y la acomodación. El primer proceso, la asimilación es cómo pone en juego sus propias estructuras cognitivas para comprender el entorno, en función a lo ya conocido. Una situación que ejemplifica este fenómeno es una prueba psicológica creada en 1921 para evaluar la personalidad de las personas. En esta prueba, los participantes son expuestos a una serie de imágenes abstractas (manchas de tinta). Los evaluados entonces expresaban lo que veían. La gran mayoría de adultos respondían que se trata de una mariposa o un murciélago. “El mundo carece de significados propios y somos nosotros quienes proyectamos nuestros propios significados en la realidad” (Pozo, 1989 p. 3). Por lo tanto en este proceso de asimilación nosotros somos los creadores de significado y conceptos al mundo que nos rodea.
Asimismo, si solamente tuviéramos el proceso de asimilación y todo el conocimiento existiera de esta manera, viviríamos en un mundo irreal y de ciencia ficción por lo que hay un segundo proceso tiene que ver con cómo el sujeto debe cambiar sus propias estructuras cognitivas para vincularse con los desafíos del medio. Por lo tanto la acomodación es el proceso mediante el cual lo que pensamos se adapta a las características de la realidad en la que vivimos. Por esta razón, casi nadie ve una vaca o un cangrejo en la mancha de tinta. Debido a la forma la acomodación permite relacionar nuestro significado a las características de los elementos del mundo, en este caso alas en aves.
Además Jean Piaget explica que todos los seres humanos tienen un equilibrio de estos dos procesos, están constantemente asimilando y acomodando. En algunas ocasiones el ser humano carece de esquemas cognitivos para lograr una asimilación real de una situación determinada, por lo que para solventar la situación un proceso de acomodación logra una modificación en la estructura del esquema asimilador. Un proceso no existe sin el otro, son complementarios sin embargo es de suma importancia aclarar que si hay un buen equilibrio entre los dos conceptos no hay errores ni fracasos pero a su vez no hay construcción de conocimiento. En forma contraria cuando el ser humano pasa por un desequilibrio en estos dos procesos se modifica su esquema cognoscitivo y de esta manera se construye el conocimiento nuevo.
Otra de las características principales de la teoría de Piaget son las cuatro etapas del desarrollo evolutivo. Según él, estas cuatro etapas se dan invariablemente en todos los los seres humanos y siempre en el mismo orden. Una etapa es condición necesaria de la otra. Las etapas son:
- Desarrollo sensoriomotriz. De los 0 a los 2 años.
- Preoperacional: De los 2 a los 7 años.
- De operaciones concretas: De los 7 a los 11.
- De operaciones formales: De 11 años a la edad adulta.
Estas etapas implican iniciar con un reconocimiento del entorno y del sujeto mismo, para ir creciendo en niveles de abstracción que termina en la realización de operaciones formales complejas.
Cada nivel permite filtrar cierto tipo de información, así lo expone Mendez (2006) citando las ideas de Piaget “la persona no retiene sino ciertos elementos escogidos en función de los instrumentos mentales que haya construido” (p. 37).
Por su parte, Lev Vygotsky aporta una visión sociocultural que torna relevantes las relaciones e interacciones no sólo con el ambiente sino especialmente con los otros seres humanos y con las construcciones culturales en que está inserto.
Vygotsky creía que las actividades humanas se llevan a cabo en ambientes culturales y no pueden entenderse separadas de tales ambientes. Una de sus ideas fundamentales fue que nuestras estructuras y procesos mentales específicos pueden rastrearse a partir de las interacciones con los demás. (Wookfolk, 2010, p. 42)
Dos aspectos son relevantes en la teoría de Vygotsky: el lenguaje y la zona de desarrollo próximo.
Vygotsky resaltará un ida y vuelta entre la construcción cooperativa de problemas en entornos sociales y las operaciones individuales de internalización. Existirá un diálogo permanente entre lo que sucede con otros y cómo eso se procesa internamente. Pero siempre el origen será en la interacción social.
Por otro lado, se referirá a herramientas culturales y herramientas psicológicas. Entre las primeras están los instrumentos y tecnologías y entre los segundos los sistemas simbólicos como los números y especialmente el lenguaje. El lenguaje jugará un rol fundamental siendo que se constituye como el mediador entre los procesos mentales, las interacciones y la resolución de problemas. Será a partir del lenguaje que se insertarán en un entorno cultural, pero también, será a través del lenguaje que se construirán los propios pensamientos.
Finalmente, la zona de desarrollo próximo “es el área entre el nivel actual de desarrollo del niño “determinado por la resolución independiente de problemas” y el nivel de desarrollo que el niño podría alcanzar “bajo la guía de un adulto o con la colaboración de un compañero más avanzado” (Vygotsky citado por Wookfolk, 2010, p. 47). Será el área de los desafíos sobre lo desconocido, pero que tienen carácter de asequible. Lo ya conocido corre el riesgo de aburrir, lo inalcanzable, no vale la pena el esfuerzo de aprenderlo.
Continuadores de la teoría Cognoscitivista
Partiendo de las bases sentadas por Piaget y Vygotsky, emergen autores como Jerome Bruner y David Ausubel.
En los Estados Unidos de la década del cincuenta en pleno auge del conductismo, “Bruner, que se había interesado principalmente en la formación y desarrollo de los procesos del aprendizaje y enseñanza, desde una perspectiva piagetiana, empieza a preocuparse con mayor énfasis por los procesos socioculturales que influían en el aprendizaje y en la construcción del significado” (Peralta; Díaz; Peña y Albarracín, 2014, p. 219). Bruner toma especialmente conceptos de Vygotsky como que “la aproximación histórico-cultural parte del supuesto de que las funciones mentales emergen de prácticas comunicativas” (Vygotsky citado en Peralta; Díaz; Peña y Albarracín, 2014, p. 221). A partir de allí será clave la vinculación y posterior crítica de Bruner hacia la educación. Incorporará las nociones de Vygotsky de herramientas culturales afirmando que
“la inteligencia refleja una micro-cultura de la praxis: los libros de referencia que se usan, las notas que se toman normalmente, los programas y bases de datos de ordenador en que se apoya uno y tal vez lo más importante, la red de amigos, colegas o mentores en quienes se apoya uno en busca de retroalimentación” (Bruner, 1999, p. 151)
De acuerdo con Méndez (2006) la concepción que tiene Bruner acerca de la educación “es el resultado global de las influencias familiares, comunitarias, culturales y de formación académica que un determinado grupo humano ofrece a sus miembros” (p. 74)
David Ausubel desarrollará el concepto de aprendizaje significativo en contraposición al aprendizaje memorístico. De la misma forma que en Bruner, se puede observar la discusión teórica con el conductismo. Para Ausubel, el aprendizaje debe ser situado, es decir, debe darse en un contexto real para el estudiante y de esta forma tomar sentido en su contexto. En esta línea, el aprendizaje no se daría únicamente en ámbitos escolares, sino que también se daría en ámbitos no formales y es de especial relevancia la relación entre las estructuras propias de la persona que aprende y el contexto de descubrimiento.
Se basa en la proposición de que la adquisición y retención de conocimientos -especialmente de conocimientos verbales, como por ejemplo en la escuela o durante el aprendizaje de una materia- son el producto de un proceso activo, integrador e interactivo entre la materia de instrucción y las ideas pertinentes de la estructura cognitiva del estudiante con las que, a su vez, las nuevas ideas pueden enlazar de diversas maneras. [...] no hay que considerar que la adquisición y la retención de conocimientos deban limitarse necesariamente a los contextos formales de instrucción, a las escuelas y universidades, donde enseñantes y alumnos interaccionan de maneras especialmente esterotipadas para este fin. En realidad, la adquisición y retención de conocimientos es un proceso omnipresente durante toda nuestra vida, esencial para la actuación competente, la gestión eficaz y la mejora del trabajo cotidiano. (Ausubel, 2002)
Méndez (2006) expone lo que es el aprendizaje para Ausubel de la siguiente forma “es un proceso por medio del que se relaciona nueva información con algún aspecto ya existente en la estructura cognitiva de un individuo y que sea relevante para el material que se intenta aprender” (p. 91)
Por su parte Howard Gardner, psicólogo cognitivista, propone la Teoría de las Inteligencias Múltiples, según lo que expresan Suárez, Maíz y Meza (2010) esta teoría expone que “sus fundamentos teóricos están basados en la valoración de las capacidades del individuo y en la importancia de expresar que la inteligencia es la capacidad para resolver problemas cotidianos, generar nuevos problemas, crear productos y ofrecer servicios dentro del propio ámbito cultural” (p. 85)
Suárez et.al. (2010, p. 87) Gardner establece ocho tipos de inteligencia:
- Inteligencia Lógico-Matemático
- Inteligencia Lingüística
- Inteligencia espacial
- Inteligencia musical
- Inteligencia corporal-kinestésica
- Inteligencia intrapersonal
- Inteligencia interpersonal
- Inteligencia naturalista
La aplicación de esta teoría en el área educativa permite potenciar el aprendizaje en los discentes, de maneras muy diversas, así lo expone Suárez et.al. (2010, p. 90) “minimiza los problemas de conducta; incrementa la autoestima en niños y jóvenes; desarrolla las habilidades de cooperación y liderazgo; aumenta el interés y la dedicación al aprendizaje”
Experiencias prácticas
El aprendizaje cognoscitivo ha jugado un importante papel en el proceso de enseñanza aprendizaje de diversas materias pero sin lugar a dudas una de las áreas donde ha tenido mayor impacto ha sido en el aprendizaje de idiomas. Recio (2013) establece el cognitivismo “como un método válido en el aprendizaje de una lengua extranjera.” Esta no es de sorprender debido a que el aprendiente se ve forzado a utilizar estrategias cognoscitivas, metáforas y procesos de reflexión para poder producir sus ideas en la segunda lengua.
Por consiguiente, el estudiante se ve inmerso en la utilización de gramática ajena a su discurso nativo. De esta manera la gramática cognitiva permite a los aprendientes y su facilitador buscar un enfoque más comprensivo y explicativo. Este tipo de gramática enfatiza la funcionalidad de la producción lingüística permitiéndole al aprendiente hacer un uso del idioma apropiado de acuerdo al contexto en el que se desenvuelva. Asimismo, un experto en traducción se puede beneficiar de la misma forma al traducir frases con distintos bagajes culturales por medio de la comprensión y reflexión de las mismas. (Recio, 2013)
Uno de los puntos centrales constituye el aprendizaje de la lengua escrita. Como lo señaló Vygotsky, es el lenguaje el que permite los diálogos internos y la relación con los demás, y de esta manera, formar parte de una cultura. Chaves (2011) en un análisis sobre la apropiación de la lengua escrita como un proceso constructivo, interactivo y de producción cultural cita a Emilia Ferreiro quién “encuentra que los niños y las niñas pasan por una serie de niveles y subniveles en el proceso de aprendizaje” (Chaves, 2011, p. 2) que se transmite por diversas fuentes provenientes del entorno cotidiano, de esta forma, el contexto sociocultural juega un papel fundamental en la comunicación de significados a través de la lengua escrita.
Vinculación con tecnología
El aprendizaje cognoscitivo está presente tanto en las clases presenciales como en las aulas virtuales y bimodales. Es innegable que la tecnología ha abierto una gama de beneficios en el área educativa como el fortalecimiento de trabajo colaborativo mediante la interacción con todos los miembros de la experiencia de aprendizaje. Es en estos elementos que la interacción socio-cognitiva juega un papel de suma importancia. Ésta se define como la relación entre estudiante, profesor y contenido. El factor cognitivo es latente ya que la misma permite la construcción del conocimiento. (Partida, 2015)
Asimismo, la tecnología propicia la reflexión y autorregulación del aprendizaje. El pensamiento reflexivo está muy ligado al aprendizaje cognoscitivo según (Woolfolk, 2010) este se considera como “la ampliación y transformación de la comprensión” Este tipo de aprendizaje siempre busca que el estudiante pueda apropiarse de los contenidos del curso y hacerlos suyos mediante su reflexión y entendimiento para lograr el alcance de los objetivos propuestos. En este sentido la autorregulación es inminente cada estudiante debe realizar un esfuerzo individual para lograr pasar de manera eficiente esta etapa reflexiva.
También, durante esta fase de reflexión el docente tiene funciones muy importantes como ser facilitador en las experiencias de aprendizaje, organizar los contenidos del curso, brindar retroalimentación de manera positiva etc. Es importante profundizar que todas estas conllevan a su papel más importante en el proceso educativo; el cual consiste en promover el desarrollo y la construcción del conocimiento. Para este fin el facilitador debe motivar a los aprendientes. Esto se logra de muchas maneras como creando una atmósfera de aprendizaje amena.
Igualmente promover la transformación de la comprensión incluye de manera incuestionable planteamientos que desafíen a los aprendientes para lograr que estos realicen un mayor esfuerzo por alcanzar los objetivos. Partida (2015) realiza un estudio sobre la participación de los estudiantes en foros virtuales. En el foro que el docente tuvo participación nula los estudiantes buscaron una solución rápida y superficial al problema. Mientras que en otro foro en que el docente incitó la reflexión y el análisis los aprendientes profundizaron los temas.
Uno de los espacios en los que se han desarrollado con mayor énfasis los conceptos de aprendizaje significativo de Ausubel, es en los entornos virtuales de aprendizaje. D`Orazio y Vilma (2010) analizan de qué manera se construyen entornos virtuales de aprendizaje bajo conceptos cognitivo-constructivistas utilizando herramientas como Moodle que favorecen la creación de redes de aprendizaje, considerando que favorece “el intercambio colaborativo entre los participantes y éstos con el docente, y es allí, cuando se producirá la socio construcción y transferencia del conocimiento y el desarrollo cognoscitivo” (D´Orazio y Vilma, 2010, p. 13)
Modificación de concepción del aprendizaje considerando el cognoscitivismo conductismo
A lo largo de la historia la forma como se aprende y las estrategias que se usan para lograr el aprendizaje ha pasado por distintas investigaciones y grandes pensadores en cada una de las corrientes, López (2010) las señala en forma concreta:
1. Hacia la década de los años veinte la “Escuela Activa” promovida por Dewey, Claparede y Decroly se enfoca en el “interés y la actividad personal del niño”. Sus planteamientos se llevaron a la práctica en experiencias pedagógicas como el Método Montessori.
2. Hacia los años treinta, el “Introspeccionismo”, promovido por Ruby y Robinson, hace énfasis en la “reflexión y el proceso mental”. Sus planteamientos se realizaron mediante la experiencia “Dimnet: The art of thinking”.
3. Hacia la década de los cuarenta el “Conductismo”, promovido por Thordike, Pavlov y Watson, dinamiza tendencias hacia los “hábitos de estudio”. Tales concepciones se realizaron en experiencias como How to study, de Laycock & Russel.
4. Hacia la década de los cincuenta el “Neo-conductismo”, promovido por Skinner y Mager centra su interés en los “Métodos y técnicas”. De tales reflexiones surgen producciones como Individualized Study Skill Program, de Ridenour.
5. Hacia la década de los sesenta la “Psicología Cognitiva”, representada en pensadores como Piaget, Vigotsky, y Bloom llaman la atención en torno a “el Razonamiento Operacional”. Tales planteamientos se ven actualizados en experiencias como Adapt o Doors Project.
6. Hacia la década de los setenta el “Conductual Cognitivismo”, representado en Bandura, Gagné y Meichenbaum, se enfoca en el “auto-control”. Sus reflexiones se realizan en experiencias como Behavior Modification Program to Study Skills, de Roets.
7. Hacia los años ochenta el movimiento de “Construcción-Mediación”, representado por Flavell, Bruner y Ausubel, centra su interés en la “Autorregulación”. Tales planteamientos se han evidenciado en experiencias como Instrumental Enrichement Program de Feuerstein.
8. Hacia finales de los ochenta y principios de los noventa movimientos sobre el “Procesamiento de la Información”, representados por Sternberg y Kyrby centran su interés en el “Control de la ejecución”. Sus planteamientos se han realizado en experiencias como Intelligence Training Program. (p. 28).
La corriente del conductismo enfatiza el aprendizaje como los cambios de conducta. La psicología viene a cumplir un papel importante dentro de esta teoría del aprendizaje, así lo expone Makirriain (2012, p. 92) “La psicología se convierte así en el estudio de la conducta […] en esta nueva forma de hacer psicología, el objeto a estudiar es la conducta y el método para abordarlo es el de la ciencia positiva, es decir, experimental. Los conductistas, en su análisis de la conducta, relacionan estímulos y respuestas y conceden prioridad a los aspectos relacionados con el aprendizaje”.
El esquema que maneja el conductismo es que por uno estímulo determinado se espera un respuesta de acuerdo al mismo, al no darse la respuesta que se pretendía, se debía cambiar el tipo de estímulo.
Las teorías cognitivas buscan entender los procesos y las funciones mentales, además aplican la noción “estrategias de aprendizaje”, según López (2010) estas consisten en “acciones generadas por quien aprende para aprender y controlar su aprendizaje” (p. 30)
Referencias
Ausubel, D. P., & Barberán, G. S. (2002). Adquisición y retención del conocimiento: una perspectiva cognitiva. Barcelona: Paidós.
Bruner, J. (1999). La educación, puerta de la cultura. Gedisa.
López, N. A. V. (2010). Estratégias de aprendizaje. Góndola, Enseñanza y Aprendizaje de las Ciencias.(Bogotá, Colombia), 5(1), 27-37.
Makirriain, J. M. Z. (2012). La transición del conductismo al cognitivismo.EduPsykhé: Revista de psicología y psicopedagogía, 11(1), 89-112.
Méndez, Z. (2006). Aprendizaje y Cognición. San José, Costa Rica. EUNED.
Partida, S. P., Rubio, L. O., & Madrid, C. l. (2015). Comunidades de aprendizaje en línea Análisis de las interacciones cognitivas, docentes y afectivas. (Spanish). Apertura: Revista De Innovación Educativa, 7(1), 1.
Pozo, J (1989) Teorías cognitivas del aprendizaje.Ediciones Morata. Madrid.
Recio Ariza, M. Á. (2013). El enfoque cognitivista en la fraseología. (Spanish). Revista De Lingüística Y Lenguas Aplicadas (RLLA), 8103-109. doi:10.4995/rlyla.2013.1273
Suárez, J., Maiz, F., & Meza, M. (2010). Inteligencia múltiples: Una innovación pedagógica para potenciar el proceso enseñanza aprendizaje. Investigación y Postgrado, 25(1), 81-94
Woolfolk, A. (2010) Psicología educativa. 11a. edición. Pearson Educación, México.
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