domingo, 31 de mayo de 2015

Teoría cognitivista

Fundamentación filosófica

El cognitivismo o psicología cognitiva indaga sobre la forma en que los sujetos se vinculan con el mundo desde el conocimiento. De qué manera se constituye el pensamiento desde la infancia hasta la adultez y de qué manera esa constitución del pensamiento permite interactuar con el medio.

Dos teóricos coexistentes cronológicamente pero divergentes en sus enfoques son los pilares del cognitivismo. Ellos son Jean Piaget (1896-1980), de origen francés y Lev Vygotsky (1896-1934), de origen ruso.

La teoría de Piaget se fundamenta en que los procesos mentales de los seres humanos van cambiando desde la infancia a la niñez, comenzando con pensamientos e interacciones simples y principalmente sensoriales y motrices, para ir complejizándose a lo largo del desarrollo evolutivo hasta llegar al pensamiento abstracto. Son cuatro los factores clave en el cambio de pensamiento: la maduración biológica, la actividad, las experiencias sociales y el equilibrio.

La maduración es de carácter netamente biológico. La actividad tiene que ver con las diferentes formas de vincularse con el ambiente, será “la capacidad de actuar sobre el ambiente y de aprender de él” (Wookfolk, 2010, p. 32). Otro punto será la transmisión social caracterizado por el aprendizaje de los demás. Y aquí es importante destacar que, a diferencia de la teoría de Vygotsky, el peso de la interacción con los demás no es tan relevante, sino que se refiere a la transmisión y no a la co-construcción. Finalmente, el equilibrio es el concepto que desarrollará Piaget para describir la manera en que los humanos interactúan con el ambiente que consiste en desafíos y desequilibrios, la búsqueda de equilibrio implica crecimiento y complejización.

Por otro lado, y con fuerte visión desde la biología, dirá que hay dos tendencias básicas del pensamiento, una es la organización, es decir “la combinación, el ordenamiento, la recombinación y el reordenamiento de las conductas y los pensamientos en sistemas coherentes” (Wookfolk, 2010, p. 32) y la otra tendencia es la adaptación al entorno, es decir cómo el sujeto interactúa con el medio.

En este sentido, habrá dos procesos básicos, la asimilación y la acomodación. El primer proceso, la asimilación es cómo pone en juego sus propias estructuras cognitivas para comprender el entorno, en función a lo ya conocido. Una situación que ejemplifica este fenómeno es una prueba psicológica creada en 1921 para evaluar la personalidad de las personas. En esta prueba, los participantes son expuestos a una serie de imágenes abstractas (manchas de tinta). Los evaluados entonces expresaban lo que veían. La gran mayoría de adultos respondían que se trata de una mariposa o un murciélago. “El mundo carece de significados propios y somos nosotros quienes proyectamos nuestros propios significados en la realidad” (Pozo, 1989 p. 3). Por lo tanto en este proceso de asimilación nosotros somos los creadores de significado y conceptos al mundo que nos rodea.

jueves, 28 de mayo de 2015

Neurociencias: Cómo lograr que sus alumnos recuerden. Dr. Roberto Rosler

El Dr. Roberto Rosler explica cómo, en siete pasos, se puede ejercitar la memoria a largo plazo para lograr que el estudiantado recuerde y evitar que la memoria a corto plazo se lleve al olvido los conocimientos.


miércoles, 27 de mayo de 2015

Memoria

Memoria selectiva y olvido

Memoria selectiva y olvido: indispensables para aprender y pensar


El cuento Funes el Memorioso de Jorge Luis Borges, escritor argentino, da cuenta de un personaje que no poseía memoria selectiva. Woolfolk (2010) se refiere a este tipo de memoria eplicando que  “si cada variante de color, movimiento, sonido, olor, temperatura y otras características terminara en la memoria de trabajo, la vida sería imposible”. Justamente, para Funes, la vida era imposible, porque él recordaba cada detalle de todo lo que percibía con sus sentidos.

 De la misma manera, Woolfok (2010) plantea que es necesario olvidar  para no sobrecargar la memoria de trabajo, lo que impediría el aprendizaje.

Funes era incapaz de generalizar “No sólo le costaba comprender que el símbolo genérico perro abarcara tantos individuos dispares de diversos tamaños y diversa forma; le molestaba que el perro de las tres y catorce (visto de perfil) tuviera el mismo nombre que el perro de las tres y cuarto (visto de frente).”

El autor afirma “Sospecho, sin embargo, que no era muy capaz de pensar. Pensar es olvidar diferencias, es generalizar, abstraer.En el abarrotado mundo de Funes no había sino detalles, casi inmediatos. La recelosa claridad de la madrugada entró por el patio de tierra.”

El cuento Funes el Memorioso apareció en el libro Ficciones, una colección de cuentos y relatos aparecido en 1944.

Descargar el cuento completo.